viernes, 27 de marzo de 2009

Pingyao, un ejemplo de antigua ciudad han.

Pasear por Pingyao es como retroceder en el tiempo, algo que ocurre habitualmente cuando viajas por este país. Es una pequeña ciudad, y sus calles, los tejados, la arquitectura en general, todo nos hace sentir como si estuviéramos en una película de Zhang Yimou.





Se puede recorrer la ciudad caminando tranquilamente, sorprende el empedrado y la vida en la calle: la gente compra y vende alimentos, los niños van al colegio, la gente seca las verduras en las fachadas de sus casas, vida cotidiana que se hace especial a la vista cuando se rodea de esos edificios.







Nosotros llegamos desde Taiyuan, la capital de esta provincia de Shanxi, y entrar en este pueblo llevados por un motocarro a toda velocidad por las estrechas calles fue una gran experiencia y casi un viaje en el tiempo. Intentar evitar las grandes ciudades chinas y acercarse al mundo rural fue un acierto, todo es más personal y amable, y no falto de vida.


miércoles, 18 de marzo de 2009

Trenes en China

Encontramos de todo, como es normal, en nuetros viajes en tren por China. Lo primero es la clasificación, que comienza por litera blanda (1ªclase), litera dura (2ªclase), asiento blando y, finalmente, asiento duro.


Normalmente estuvimos viajando en "litera dura" (ej.- Taiyuan/Xian 13horas, unos 10euros), tienes tu litera reservada, con una manta para no pasar frío y limpia. Mucha gente viaja en familia o simplemente comparte el tiempo con sus vecinos, y hay partidas de cartas o improvisados banquetes. Hay termos de agua caliente para calentar los botes de sopas con "noodles", y eso forma un festival de olores por todo el vagón.
En viajes tan largos, y por la noche, lo más incómodo es que apagan las luces bastante pronto, por lo que es útil llevar siempre una linterna o frontal para leer.




Por supuesto, la clase más interesante, aunque también la más incómoda, es "asiento duro". Nosotros lo probamos, de Guiyang a Kunming, toda una noche, y la experiencia fue inolvidable. No pudimos casi dormir, pero ocurrieron tantas cosas que mereció la pena, o por lo menos cuando lo cuentas después. Esto es parte del diario:

Martes 1 de Noviembre,
...hemos llegado por fin a Jinghong, en la provincia de Yunnan, pasando por
Kunming, adonde llegamos en asiento duro... en nuestro vagón había mucha gente
que se había colado sin billete, todo era bastante sucio y muy ruidoso, y no se
podía dormir. Los asientos con el respaldo muy recto, los de en frente
comiendo patas de pollo y escupiendo las uñitas en la mesa que compartíamos.
También ha habido alguna pelea, porque si te levantabas o dejabas simplemente
algún espacio en tu asiento alguien se sentaba de inmediato, a pesar de que los
asientos eran numerados. No han parado de pasar limpiadores?? y vendedores de
comida y otras rarezas (pulseras de imanes, calcetines antiagujeros, con
demostración incluida...), que no dudaban en gritar y despertar a los pocos
que dormían de madrugada... algunas personas se han llevado todo el
viaje de pie en sus asientos¿¿??...

martes, 17 de marzo de 2009

Pekín, capital de contrastes.

Desde la visita a la "Gran Muralla", pasando por el "Palacio de verano", la plaza de Tiananmen y la espectacular "Ciudad Prohibida", la gran capital sorprende desde el primer momento por la cantidad de vida que hay en sus calles.






Dejando atrás los maravillosos monumentos y las visitas que no hay que perderse, lo más interesante queda en los mercados y en las calles, sobre todo en los "hutongs", esos barrios que están desapareciendo por culpa de la especulación inmobiliaria y de los Juegos Olímpicos. Calles estrechas, con un tráfico incesante, tiendas,puestos callejeros y casas de comidas.






Una ciudad muy cómoda para introducirse en el país. Un paseo en bici nos hizo sentir las calles de otra manera, nos permitió ver a la gente haciendo mil actividades diferentes y nos abrió el apetito suficiente para comenzar a probar la comida china, variada,llena de sabores y texturas, desde el pato pekinés (imprescindible),hasta los dim sum y las sopas de fideos, los cangrejos o las flores de loto.


China, el comienzo de un viaje por Asia.

Octubre 2005-Intentando dejar atrás, como otra mucha gente, la rutina y las obligaciones de la vida "real", nos planteamos viajar por un tiempo, viajar por el simple hecho de hacerlo, de no pensar más que en el día siguiente, y por conocer tantas cosas que sólo leyendo podemos imaginar.

Después del divertido momento de elegir el dónde, lo cual nos llevó mucho tiempo, por fin nos decidimos por Asia, un continente casi desconocido para nosotros.


Nuestro primer destino fue China, volamos a Pekín y fuimos recorriendo el país con la idea de llegar a Tíbet. Desde Lhasa, cruzamos hacia Nepal siguiendo la llamada "autopista de la Amistad". Entramos a India por Varanassi, y recorrimos el país de norte a sur.

Nos dirigimos a Tailandia por aire, y estuvimos también en Laos y Camboya.
Unos siete meses de viaje, viviendo cada momento con más ilusión que el anterior, disfrutando de la gente, los paisajes y la vida de cada país.